Gracias :)

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Hace unas semanas, mi amigo Rafa y yo celebrábamos nuestro cumpleaños. Tuvimos la suerte de poder celebrarlo rodeados de amigos.
Además, tenemos la suerte de no necesitar nada. Por eso, pensamos que una buena forma de celebrarlo era recogiendo algún dinero para alguna causa que lo necesitase.
Pensamos en la “Comunidad del Cenáculo” (<– Click ahí para explicación), fundada por sor Elvira (en la foto), y así lo hicimos, el día de la celebración pusimos una hucha y recogimos el dinero para esta comunidad que vive de la providencia.

A través de una amiga, que forma parte del grupo de familias del Cenáculo, les hemos hecho llegar 164€ con los que puedan abastecerse de herramientas y útiles para su huerto.

Solamente daros a todos los que participasteis, las gracias por compartir un día de celebración con nosotros, y gracias también por vuestra generosidad.

18 de mayo de 2010

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Hoy, 18 de mayo, se cumplen, para mi, seis años de un camino precioso (aunque no siempre fácil) en la Iglesia.

Hace 6 años ya (el tiempo pasa volando…) que me bauticé, confirmé y recibí mi primera comunión.

Desde entonces he dejado muchas cosas atrás, he crecido, he aprendido, he tropezado, he conocido la misericordia, he sido muy querida… ¡tantas veces, y en tantas cosas!

¿Cómo saber, aquel día, que ese “sí” que daba me llevaría a la mejor aventura de mi vida?

Son tantas las cosas y las personas que nunca hubiera conocido… Probablemente hubiera conocido otras, y vivido otras aventuras, pero no imagino que hubiera sido de mi vida sin mis amigos, sin la “familia” que he encontrado en este camino, sin Calcuta, sin las MC… simplemente no lo imagino. Y, además, no lo cambio por nada.

Si hoy se me pide que ponga en una palabra todo lo vivido desde que Mn.Brufau (que disfruta de la vida eterna ya sin duda al lado de Jesús, al que tanto quiso mientras nos acompañó) me bautizó, no dudo un instante, esa palabra es “GRACIAS”.

Han sido 6 años de regalo, un día tras otro. No se me ha ahorrado ningún sufrimiento (ni se me ahorra, de hecho), no soy santa, ni he dejado de tener defectos. Sigo siendo yo, con mi carácter horrible, mis malas respuestas, mis dramas y mis inseguridades, pero el modo en el que se mira todo eso ha cambiado totalmente, se configura distinto cada mañana, cuando soy capaz de pedir verlo todo y verme a mi misma con otros ojos.

Por eso, solamente puedo dar gracias, por el camino que he elegido y por el que camino hasta el día de hoy, por la compañía que he recibido, y porque desde hace 6 años, soy consciente de que hay Otro que me sostiene cada día desde hace 28.